No al femicidio – Ni una menos

La Conferencia Argentina de Religiosas y Religiosos, reunida en Asamblea Anual, y con la certeza en el corazón de que Jesús vino para que tengamos vida y Vida en Abundancia, desde nuestro compromiso con la vida en todas sus formas, queremos expresar nuestra indignación (la iniquidad) por los feminicidios que se suceden en el país y en la región que son un verdadero flagelo.

Nos duele y conmueve la muerte de una mujer cada 36 horas, de acuerdo al relevamiento realizado por la Casa del Encuentro. Cada mujer que muere es una hija de Dios, una madre, hermana, abuela, tía, sobrina, ahijada, amiga, vecina que nos habla de espacios de una extrema vulnerabilidad y desigualdad en los cuales parecería que el tiempo está detenido dentro del entramado social.

Por eso, haciéndonos eco de la convocatoria de las redes sociales para la movilización “Ni una menos” del día 3 de junio a las 17 hs. en el Congreso Nacional, decimos presente como Vida Religiosa que acompañamos a tantas mujeres en su dolor y atropello, para:

Reclamar a los medios masivos de comunicación un tratamiento serio de las situaciones de violencia de género.

Solicitar al Estado que como principal protector y garante de los Derechos Humanos, pueda establecer mediaciones, dispositivos de contención de circuitos de atención a las víctimas y a sus hijas/os.

Que se cumpla la ley 26.485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.

Que el Poder Judicial aplique la ley haciendo efectivas las penas correspondientes sobre los responsables de los feminicidios.

Hacer causa común con todas las personas, grupos, organizaciones, instituciones e iglesias de la sociedad, que desde las diferentes plataformas luchan contra este flagelo.

Necesitamos unirnos con otros/as y alzar la voz contra la violencia, denunciarla y no descansar hasta detenerla.

Miembros de la Asamblea – CONFAR
Asamblea General Ordinaria, Pilar 19 al 22 de mayo de 2015

Confar

CONFAR anima y promueve, dentro del ámbito del país, a la Vida Religiosa inserta en la misión eclesial, en espíritu de comunión, búsqueda y participación fraterna y constante.